La historia comienza en 1896, cuando el abuelo de JVV, Frits Fentener van Vlissingen, fundó una pequeña empresa de comercio de carbón en Utrecht. Para la década de 1950, la compañía se había transformado en un conglomerado multinacional con operaciones en transporte, comercio minorista, petróleo y alimentos, y generaba decenas de miles de millones de dólares en ingresos anuales.
Sin embargo, al llegar el momento de seguir los pasos de su hermano mayor en el negocio familiar, JVV tenía algo claro: no quería continuar con lo ya construido. Quería levantar algo propio.